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Tras una apertura con toque de txalaparta a cargo de Andoni Bonafau y Josu Cariñanos, representantes de la fundación Erentzun (Presidente y director) y del Ayuntamiento de Viana (Concejales de cultura, industria y Alcalde) presenciaron el aurresku, bailado por dos padres de la Ikastola, que abrió la feria.
La Fundación Erentzun de Viana celebró ayer la XXII edición de su tradicional Feria de Artesanía, como ya es habitual cada Domingo de Ramos. Durante la jornada las plazas de los Fueros y del Coso, y las calles Rúa de Santa María y Navarro Villoslada se inundaron de puestos artesanales que recordaban sabores y oficios de antaño. En esta ocasión fueron un total de cincuenta y ocho puestos los que se fueron distribuyendo por el caso histórico de Viana mostrando su gastronomía que iba desde quesos, embutidos, verduras, repostería o chocolates, hasta los mostradores que ofrecían una demostración del trabajo artesanal de oficios ya casi desaparecidos: trabajadores de cuero, lana, piedra, madera, forja, toneleros…
Un acto iportante de la feria fue la entrega del premio Corrales de Erentzun que la ikastola de Viana otorga cada año para reconocer la ayuda a ese centro y a la cultura vasca en general. En esta ocasión el premio recayó en Tomás Quintana, vecino de Viana.
Según los organizadores, la Feria de Artesanía de Viana es uno de los eventos más consolidados en la zona superando cada año el numero de puestos de artesanos y de participación de público. El acontecimiento está más que consolidado y cada año son más los artesanos que solicitan participar en la feria, que la organización cierra al alcanzar los 60 puestos. "Tenemos solicitudes que no podemos atender, al no haber más espacio, e intentamos rotar los distintos tipo de puestos, para que todos tengan oportunidad de asistir algún año."
La preparación de la feria supone alrededor de tres meses de dedicación de los padres de los alumnos de la ikastola que se vuelcan en la organización. "Nos juntamos los viernes cada dos semanas, y nos repartimos el trabajo entre una docena de personas. Cenamos un poco y hasta disfrutamos con la preparación. El día "D" no faltan los apoyos de la mayoría de padres de Erentzun Ikastola que colaboran sirviendo en el puesto de degustación, preparando pintxos, distribuyendo a los artesanos... etc"
Los artesanos participantes en la Feria de Artesanía vianesa proceden, fundamentalmente, de Navarra, La Rioja, Vizcaya, Gipuzkoa y Alava.
Este año, a consecuencia de la "urgencia" de las obras del balcón de Toros, dentro del Plan E, el puesto de degustación de txistorra y vino se hubo de desplazar de los soportales al interior del ruedo, donde el calor fue protagonista y la Sidra fresca desplazó al vino.
programa paralelo
Exposiciones. El programa cultural de la feria incluyó dos exposiciones, una de miniaturas en madera y otra de maquetas sobre temas etnográficos y paneles explicativos sobre la ciudad. Las miniaturas, realizadas por el vianés Aurelio González Pulgar, recogían reproducciones de edificios históricos de Viana como las iglesias de San Pedro y Santa María, el Ayuntamiento, Balcón de toros, la ermita de Cuevas o el Palacio Pujadas. En la plaza del coso no faltó la tradicional exposición de maquinaria agrícola.
Música y bailes locales. La feria estuvo animada por el grupo de txistularis de Oion y también por los bailes realizados por alumnos de la ikastola Erentzun, que ofrecieron un divertido espectáculo a los asistentes. Nuria Oyón y Javier Ortigosa, padres de alumnos de la Ikastola, fueron los encargados de abrir la feria interpretando el baile de un Agurra.
Colaboraciones. La Feria de Artesanía de Viana se realiza con la colaboración del Ayuntamiento y de empresas locales y de la zona, cuyos representantes estuvieron ayer acompañando a la ikastola. La jornada finalizó a las tres de la tarde con una comida popular en el Hotel Pujadas.
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